debt

Objetivo: Comprender, aceptar y profesar que: 1) La deuda es mala y 2) El ahorro es bueno.

Requisitos: Tener ingresos.

Si no tienes ingresos, ve a la sección de buscar trabajo o la de poner un negocio. Necesitas ventas para obtener ingresos, pero ya que los tienes, NO contraigas deuda.

Ahora si, empecemos. Deber es horrible, deber esclaviza y mata toda esperanza de bienestar futuro. Encadena tu ingreso, que es lo que hará posible que ahorres, inviertas y ganes. Cuando debes, ya no ganas lo mismo, ganas tus ingresos menos tus deudas. Y deber cuesta, el dinero cuesta, las tasas de interés de créditos no son ningún chiste.

Todo es psicológico. Tener tarjetas de crédito nos hace sentir poderosos, fiables, nos da confianza que un banco nos respalde, que certifique que somos alguien. Contraer deuda es sencillo por que solamente pasamos nuestra tarjeta, solamente estampamos nuestra firma, no nos duele el dinero que sale de nuestro bolsillo en ese momento, como cuando pagamos en efectivo, donde sientes que dejas de tener al comprar.

Los cargos no son reflejados inmediatamente en nuestro estado de cuenta, si queremos llevar el saldo al día tenemos que llevar cuentas aparte, por lo que no “sentimos” de golpe la deuda que contraemos, nos llega después, cuando menos la esperamos, pero por el momento, pareciera que no nos cuesta.

Procrastinamos, “es un problema para el yo del futuro” y lo es, ¡que problemón! Debes se siente horrible, te sientes inadecuado, derrotado, estancado, que no avanzas. Pagar deudas cansa, y cansa mucho, trabajar más duro para poder pagar te deja con una sensación de “y todo para que, si sigo igual”.

En cambio, estar libre de deudas se siente genial, te sientes libre, tienes para gastar y ahorrar, y ¡vaya que ahorras! Una de las mejores formas de ahorrar es pagar de contado. Los intereses encarecen bastante las cosas. Comprar de contado nos hace llevar la cuenta, ahorrar forma carácter, nos disciplina, nos obliga a esforzarnos más, tomando más turnos, o un segundo trabajo o vender para ganar más y ahorrar y obtener más pronto lo que queremos, nos enseña a comerciar, a apreciar el fruto de nuestro esfuerzo, a buscarle futuro a nuestros ahorros, a invertir.

Ahorrar no es acumular sin sentido, todo ahorro tiene un fin: Salir de una emergencia, cumplir una meta, darnos un lujito, asegurar nuestro futuro. Todo fin del ahorro es estratégico, es pensar a futuro, es evitarte problemas más adelante. Ahorrar es la honda.

¿La única forma de adquirir ciertas cosas es la deuda? No, para nada, muchas de las cosas que compramos a crédito las podemos adquirir de contado si ahorramos un tiempo: Celulares, computadoras e inclusive automóviles, si compramos uno barato, lo vendemos y compramos otro mejor con algo más de ahorro. Cosas más caras, como las casas, probablemente las adquiramos con deuda, pero es posible también pagarlas de contado, con mucho esfuerzo y significativo sacrificio.

¿Necesito tener crédito para hacer historial? No necesariamente, si no tienes historial crediticio, pero tienes efectivo, ingresos comprobables, buenas referencias, puedes obtener créditos a tasa fija.

¿El crédito nos sirve para usar el dinero del banco en lugar del nuestro? No, para nada, “jinetear” pagos nunca es bueno, es una estrategia perdedora pues la línea de crédito es tentadora, esta allí para que se te antoje usarla y contraigas la deuda. Las bancos cobran comisiones y anualidad y pagas impuestos sobre los mismos. Si te atrases en los pagos, ya no usaste el dinero de otro, sino que perdiste el tuyo. Un peso perdido hoy son miles de pesos perdidos a través de toda tu vida. Solo quienes tienen los clientes pueden jinetear sin grandes consecuencias, como las grandes corporaciones minoristas.

¿Necesito tarjetas de crédito para poder comprar en línea? No, para nada, una de débito funciona igual.

Embargos, quiebras, desalojos, son las peores consecuencias de las deudas, y no son nada divertidas.

¿Tenemos demasiado dinero acaso? Tal vez sí y que bueno, ¿Qué hacemos pues con lo que nos ahorramos de deuda e intereses? Pues ahorrar e invertir. Nuestro ahorro a interés compuesto, a un largo periodo de tiempo, nos trae grandes beneficios. Más sobre ello en la sección “Ahora es cuando debes ahorrar”.