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“Apoya a los pequeños empresarios”, “Boicot a las grandes empresas”, “Compra en la tienda de la esquina, no en Oxxo o Seven Eleven”, “Si ven a este señor vendiendo donas, comprenle, aunque no quieran”. Son algunos de las frases que escucho mucho.

El problema con ellas es que tienen un trasfondo moralista, no económico. No toman en cuenta al mercado, ni sus necesidades, pasan el valor a la mera subsistencia del proveedor, por el mero hecho de “ser chiquito”. Solamente aquellas personas que valoren más “hacer una buena obra” que sus necesidades reales lo harán, y honestamente, son escasas, la mayoría antepondrá sus necesidades o deseos y esto es lo correcto. Así es como funciona el mercado.

Si compramos cosas que no necesitamos ni queremos en un lugar o a una persona solamente por el hecho de “ayudarle”, estamos creando un “mercado fantasma”, le hacemos creer que hay demanda para su oferta cuando no la hay. Y esto es letal, pues cuando destinemos esa compra a algo que en verdad queramos o a otra persona “en mayor necesidad”, esos ingresos fantasmas se van a caer. Y como no había demanda en primer lugar, no serán sustituidos por otros.

Todo esto suena muy frío, poco alentador o hasta, si eres un poco consipiranoico, “pro big money”. Pero el mercado es de hierro, no tiene corazón, si lo que ofreces nadie lo quiere, desapareces, tan sencillo como eso. La gente vota con su dinero, todos los días.

¿Entonces que hacer para impulsar a los pequeños empresarios? ¿Que podemos hacer por ellos? Tu no tienes que hacer nada por ellos. Darles la oportunidad, si, pero si otro comercio satisface más tus necesidades, te irás con él, punto.

Es completa responsabilidad del comerciante ganarse su lugar, y lo hará proveyendo de valor, más valor por más dinero. Vamos a un ejemplo concreto. Tengo una tiendita cerca, y un Seven Eleven un poco más lejos. ¿Saben a cual voy? Al Seven Eleven.

“Malinchista” podrían decir algunos, jojo. No, para nada. Seven se ha ganado mi lealtad a pulso. O mejor dicho, la tiendita la ha perdido a pulso. Tienen los precios marcados y aún así me los dan más caros. Los pago, no pasa nada. Pero la pensaré dos veces antes de ir.

Está más cerca y es más cómodo ir a la tiendita, pero si voy a las 8:3o todavía no abren. Camino tres cuadras y en Seven ya hay fila de tres personas. El que abre temprano se queda con los clientes.

Los Oxxos nunca cierran, tienen amplia variedad, ofrecen gran cantidad de servicios, estan en todas partes. Le suben a sus precios 40%-60%, por que pueden. La gente los paga, no por malinchistas, por que estan ahi, a la hora que los necesitan y tienen lo que necesitan.

Lo mismo podemos decir de WalMart, Autozone o cualquier otro minorista. Dan más valor por el dinero de las personas. Simple.

¿Hay que rendirnos? ¿Vendernos al “big money”? ¿Los chiquitos no tienen oportunidad? Por supuesto que no. Hay una gran área de oportunidad en el servicio, como dije, votamos con nuestro dinero todos los días, a cada rato, votamos por quién nos da más por ello. Las PyMES pueden enfocarse en servicio, y funciona. Pueden centrarse en especialización, las grandes empresas son muy genéricas, impersonales.

Las PyMES pueden y deben desarrollar una relación cercana con sus clientes, brindarles un excelente servicio, cuando los grandes son apáticos, tu se simpático, cuando los grandes te ganan en variedad tu gánales en especialización, cuando los grandes quieren volumen de clientes tu haz por aumentar el ticket y la frecuencia de compra.

Hay un mar de mediocridad en servicio, en especialización, en atención al cliente. Oportunidad hay, solo tienes que buscarla, y corretear la chuleta.

¿Y que hay de nosotros, los consumidores? ¿Que podemos hacer por los chiquitos? ¿Nos rendimos a los grandes? No se trata de eso. Cambiemos nuestra mentalidad moralista, socialista, tratando de repartir el pastel “mas justamente” cuando a quién queremos darle una rebanada más grande puede hacer otro pastel, por si mismo.

Cambiemos a ser un consumidor consciente: Busca, busca y no dejes de buscar, califica conveniencia, calidad, precio, servicicio y atención, y vete con el que más te llene el ojo. Así de simple.